Rubén y Daniel han empezado a planear el día de su boda

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Rubén Salazar (29 años) y Daniel Verdesoto (36) planean la ceremonia de su boda para principios de 2020. El tiempo pasa lentamente, pero están dispuestos a esperar.

Rubén y Daniel no ocultan su emoción después de que conocieran que la Corte Constitucional (CC) resolviera favorablemente dos consultas de norma en torno al matrimonio civil igualitario de personas del mismo sexo.

La consulta a la CC fue remitida por la Corte Provincial de Justicia de Pichincha, que planteó si Ecuador puede aplicar la Opinión Consultiva 24/17 de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, que establece derechos más favorables para la población LGBTI (Lesbianas, gays, bisexuales, transgénero e intersexo), sin que medie una reforma constitucional y de la Ley Orgánica de Datos Civiles.

Los casos correspondieron a las parejas: Xavier Benalcázar-Efraín Soria y Rubén Salazar-Carlos Verdesoto.

"Ahora esperamos que el Registro Civil, acepte de una vez por todas que ya fue aprobado el matrimonio igualitario y que no ponga ningún tipo de dilaciones; la CC fue clara al exigir que se trate a las parejas del mismo sexo", expresó Rubén, quien presentó el recurso ante las cortes en 2018, luego de que el Registro Civil se negara a unirlos en matrimonio.

Rubén es de origen venezolano, radica en Ecuador hace 5 años. Poco después de validar su carrera como abogado, conoció a su pareja, Daniel.

Juntos viven en unión libre desde hace tres años, tiempo en el cual han mantenido una relación formal. "Tenemos una relación súper estable. Somos una pareja como cualquier otra que quiere consolidar nuestro amor".

Los casos de Xavier-Efraín; Rubén-Carlos que pugnaron por la unión civil, no son los únicos en Ecuador. De acuerdo a las cifras de Matrimonio Civil Igualitario, en el país hay 12 parejas que se encuentran en esta situación legal.

Si bien la resolución de la CC fue positiva para esta comunidad, todavía hay un trecho por recorrer, a decir del constitucionalista Gustavo Medina.

El jurista explicó que el pronunciamiento de la Corte es vinculante (de aplicación obligatoria). De ahí que podrá beneficiar al resto de parejas que se encuentra en esta condición.

"La aprobación beneficia en los mismos términos a las parejas que están en la misma circunstancia, porque se encuentran bajo las mismas consideraciones de orden jurídico", explicó.

Para que ello ocurra hay que seguir un camino legal. Christian Paula, abogado de Pakta, organización que apoyó el proceso de los demandantes, explicó que cuando llegue la resolución de la CC, la Corte Provincial de Pichincha tendrá que llamar a audiencia a las dos parejas para tomar la decisión final.

Esto quiere decir que tendrá que aceptar las acciones en la aplicación de la interpretación.

Además tendrá que resolver las causas, permitiéndoles el acceso al matrimonio y disponer al Registro Civil que permita ese acceso.

Pero antes que nada, "tenemos que conocer en qué términos está la resolución de la CC y qué camino nos dio para la aplicación", advirtió.

Ambos juristas coincidieron en que todavía no se puede hablar de plazos. Todo dependerá del tiempo que se tome por parte de las cortes. Y advirtieron que para que se lleve a cabo la unión de las parejas, no será necesario modificar ni la Constitución ni el Código Civil.

Efraín Soria reiteró de que se mantendrán pendientes a la resolución del órgano constitucional, pero advirtieron que este proceso "no debe prolongarse por mucho tiempo".

Ramiro García, presidente del Colegio de Abogados de Pichincha, expresó su acuerdo por la resolución, porque se da paso a un proceso civil. No obstante, advirtió que que todavía hay que conocer los contextos de la resolución, antes de emitir algún pronunciamiento.
Mientras eso llega, Rubén y Daniel no desean perder tiempo. Incluso contaron que han empezado a planear la lista de invitados para su boda, especialmente porque muchos de los familiares de Rubén se encuentran en Venezuela , al igual que la hermana de Daniel.

Aunque todavía no hablan del lugar en donde sería la boda, Rubén imagina que ese día se reunirán para hacer un evento tipo cóctel en algún restaurante. "No serán más de 50 personas", advirtió.

Hasta tanto, la pareja venezolana-ecuatoriana aprovecha el tiempo para conocerse entre ellos, para viajar a distintas partes del país. Juntos han visitado Galápagos, el Oriente y otros destinos. "Queremos que nos dejen que hacer lo que nosotros deseamos. Somos personas adultas, queremos amar sin hacerle daño a nadie", expresó. (El Telégrafo)

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