El Condor Iguiñaro, fue liberado por el Zoo de Quito y ya recorre los páramos andinos

1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 Rating 0% (0 Votes)

condor1 30c700aaaacon video new

 

En medio de una de las crisis más difíciles para el mundo, un cóndor andino recuperó su libertad. La mañana de este sábado, El Zoológico de Quito se despidió del cóndor “Iguiñaro”, en la reserva Chakana (provincia de Pichincha), para que pueda insertarse rápidamente en su hábitat natural. Después de un mes y tres días de vivir bajo cuidado humano el cóndor “Iguiñaro” emprende vuelo en el Santuario de Cóndores del Ecuador. Sus alas extendidas sobre los páramos noroccidentales de Quito son un símbolo de esperanza, del compromiso por salvar a una especie que en menos de 10 años podría desaparecer, pero al mismo tiempo un recordatorio de la crueldad y la indiferencia humana ante la vida silvestre.

La tarde del lunes 27 de abril el Zoológico de Quito, a las 17:37 recibió la llamada de Luis Perugachi para notificar que había visto un cóndor herido en la zona superior de Iguiñaro (Parroquia de El Quinche), indicaba que lo trasladarían hacia una zona poblada. El equipo del Zoológico acudió de inmediato al sitio. Después de varios días de atención clínica y exámenes médicos el cóndor fue dado de alta y salió de la zona de hospitalización del Zoológico de Quito para ser trasladado hasta los recintos de aislamiento para cóndores.

“Iguiñaro” aparenta edad adulta avanzada estimada en el desarrollo de pliegues en sus crestas y carúnculas. Para tener mayores referencias de su edad el equipo veterinario del Zoológico realizó una comparación con los cóndores que albega, cuyas edades son conocidas, y se estima que tiene entre 30 y 50 años.

Un disparo en su cuerpo lo extrajo de su hábitat. Sin la reacción inmediata y adecuada de tres moradores de la comunidad de Iguiñaro pudo haber sido uno más de los cóndores que mueren cada año en el Ecuador. Su situación muestra la frágil relación del hombre con los Andes, con la vida silvestre. Es una especie que la gente conoce, es vista como emblema nacional, pero esto no ha servido para frenar y enfrentar las amenazas que merman su población. El conocimiento que la ciudadanía tiene del cóndor es superficial, no conocemos a profundidad sobre esta especie, su aporte ecosistémico, su relación con el agua y los páramos, el peligro constante en el que vive y su posible pronta extinción. No reconocemos el daño que nuestras acciones han ocasionado en su hábitat y en su supervivencia.

El Santuario donde en estos momentos vuela “Iguiñaro” posee en su interior el 16% del todas las áreas de uso de cóndor andino registradas en el Distrito Metropolitano de Quito y se constituye como uno de los sitios de mayor concentración de la especie a nivel nacional, en esta área se han registrado hasta 49 individuos y es el hogar de la pareja reproductiva monitoreada más exitosa del mundo con siete eventos reproductivos en los últimos siete años.

Escribir un comentario

  • Asegúrese de *Recargar* la página para mostrar un nuevo código de seguridad antes de hacer click en 'Enviar', en caso de haber ingresado un código incorrecto.

  • Código de seguridad
    Refescar

     

    Columna Publicitaria

    
    Reciba nuestros titulares por correo electrónico.


    ¿Acepta HTML?