El Comercio de Quito

Tres unidades policiales buscan a Anahí; los padres piden ayuda

1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 Rating 0% (0 Votes)

WEB20190814COMERCIO-PORTADA_0f31b.jpg

La fotografía de Anahí está pegada en las puertas de todas las iglesias del Centro Histórico de Quito. También aparece en las tiendas, postes, paradas de buses e ingresos a los locales comerciales. Xavier Miranda y Paola Alanuca entregan volantes a los peatones y piden que les ayuden a difundir la imagen de su hija.

La rutina de ambos cambió hace ocho días, cuando la niña de apenas dos años y cuatro meses de edad desapareció del local de Internet que la madre maneja en Pueblo Unido, un barrio del sur de Quito. Desde el pasado 6 de agosto han tenido que acudir a diario a la Fiscalía, hablar con policías, recorrer los barrios de la capital, entregar afiches y preguntar a la gente si la han visto.

A cada persona describen que Anahí mide 70 centímetros, que es de piel trigueña, que tiene cabello corto de color negro. Sus ojos son oscuros. “No nos detendremos hasta encontrarla”, dice el papá.

La madre recuerda cada detalle del día de la desaparición. Anahí vestía un enterizo con zapatos rosados. Estaba sentada en la puerta del local y jugaba con su muñeca.

A las 15:00, un vecino entró y pidió usar una computadora. Luego llegó una mujer y solicitó ayuda para ‘hackear’ una cuenta de Facebook. Paola le explicó que no ofertaban ese tipo de servicios y continuó atendiendo al primer cliente.
Cuando regresó a ver a su hija, ya no estaba. Salió a la calle y tampoco la encontró. Corrió, preguntó a los dueños de una ferretería cercana y ellos le contaron que vieron a una mujer que la agarró de los brazos, tapó su boca, la metió en un taxi amarillo y se la llevó.

Los vecinos únicamente alcanzaron a copiar la placa. La mamá recuerda que gritaba y lloraba. Sus manos temblaban y llamó al padre de la menor. Le contó todo lo sucedido.

No sabían qué hacer y acudieron a la Policía. Los agentes rastrearon la placa y descubrieron que fue clonada. Luego iniciaron la recopilación de evidencias.

Tocaron puerta a puerta y preguntaron a los vecinos del barrio si tienen información. Conversaron con otros familiares de la pequeña y accedieron a los videos de vigilancia. ​ En esas imágenes se ve a dos personas sospechosas que rondaban el barrio minutos antes de la desaparición.

Inicialmente la búsqueda se centró en Quito, pero un día después, cuando el Ministerio de Gobierno activó la Alerta Emilia, la búsqueda se extendió a todo el país.

Fuente: El Comercio

Solo los usuarios registrados pueden agregar sus comentarios. Por favor, ingrese con su usuario y clave , o regístrese.

 

Columna Publicitaria


Reciba nuestros titulares por correo electrónico.


¿Acepta HTML?