Ya no hay

1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 Rating 83% (8 Votes)

0001a rogerstagg

Por Roger Stagg

Mientras tanto las ofertas de campaña oficialistas siguen prometiendo las maravillas de Alicia, pero en un país que hoy en día está muy lejos de poder ser lo que se dice.


Con las lluvias que están cayendo en esta temporada invernal del 2017 ya no hay carreteras buenas, evidenciándose cada vez más que los altos precios pagados por cada kilómetro construido por el ‘correismo’ no reflejan los parámetros de excelente buena calidad que se supone deberían tener, demostrándose que no se emplearon técnicas modernas aconsejables como las utilizadas en Europa y Estados Unidos, en donde duran 30 o más años, mientras que aquí no duran a veces ni 2 a 3 años.

Siendo un país con recursos limitados, cosa que al parecer no ha sido bien entendida por el régimen, la revolución ciudadana se ha dado el lujo de invertir en carreteras al mismo viejo estilo que anteriores gobiernos a los que tanto a criticado, es decir hechas para que se dañen al poco tiempo de construidas para así tener que volver a gastar los escasos recursos disponibles en la reconstrucción vial, solo que ahora ya no se tienen las centenas de miles de millones de dólares de petróleo e impuestos, que en estos 10 años han sumado más de 400 mil millones de dólares.

Pero no solo las carreteras son el problema, dado que se evidencian diversidad de falencias en otras obras revolucionariamente verdes, como el complejo judicial de la Florida en Guayaquil, construido sin escaleras exteriores de incendios ni permiso del Cuerpo de Bomberos, que le entra agua por el techo y paredes laterales de vidrio y cuyos corredores se inundan al extremo de tener que hacer zanjas de drenaje, y con otras obras estatales que empiezan a evidenciar similares falencias estructurales, amen de las miles de casas ofrecidas para alojar a los desplazados por el terremoto, la escasa o ninguna reposición de edificios estatales deteriorados, etc.; pero ya no hay o no queda dinero para reconstruir lo construido.

Mientras tanto las ofertas de campaña oficialistas siguen prometiendo las maravillas de Alicia, pero en un país que hoy en día está muy lejos de poder ser lo que se dice, especialmente comparadas contra las propuestas opositoras que, por ser realistas, lucen más creíbles de concretarse en el tiempo, aún cuando eso representa tener la responsabilidad de implementar a la brevedad posible los cambios constitucionales, jurídicos y legales que se requieren para lograr implementar planes de desarrollo de corto, mediano y largo plazos que constituyan verdaderas políticas de estado, a fin de que perduren en el tiempo y se ejecuten en medio de la alternancia presidencial.

En definitiva, al ‘continuismo’ le resultaría mucho más difícil que a los ‘opositores’ la ardua tarea de sacar adelante al Ecuador y reconstruirlo integralmente, empezando por erradicar la corrupción mientras se castiga a los corruptos y a los corruptores, haciéndoles devolver los valores de los que ilegítimamente se hayan beneficiado, pues si la población no ve castigar a los ladrones, se rebelarían contra el gobierno.

Nuevo que siga con aquello de “dejar hacer y dejar pasar”.

Solo los usuarios registrados pueden agregar sus comentarios. Por favor, ingrese con su usuario y clave , o regístrese.

 

Columna Publicitaria


Reciba nuestros titulares por correo electrónico.


¿Acepta HTML?

Síguenos en Twitter...