Dos amenazas

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0001a spurrierPor Walter Spurrier

La economía necesita crecer vía exportaciones, pero por lo elevado de los costos internos no surgen nuevos productos; los existentes batallan por conservar mercados. Los dos productos estrella son los que sacan la cara. En los últimos doce meses las exportaciones de banano han aumentado 4,7% a 6 millones de toneladas y las de camarón un increíble 23%, a 625.000 toneladas (si consideramos el volumen de camarón procesado para hacer colas).

Sobre ambos productos penden sendas espadas de Damocles, de distinta índole: para el banano, una enfermedad, para el camarón, un cierre de su principal mercado.

Solía ser que el principal destino del camarón ecuatoriano era EE. UU., en colas, y luego se logró consolidar el cero arancel para el mercado de la Unión Europea. Pero donde ha logrado su mayor éxito es en China. Comenzó con que Vietnam, el tercer mayor exportador de camarón del mundo, se convirtió en el principal comprador de camarón ecuatoriano, para ingresarlo de contrabando a China. Afortunadamente, esta exportación se formalizó, China controló el contrabando, y Ecuador vende directamente a China las dos terceras partes de la producción. Ecuador es el principal abastecedor a China, a pesar de la distancia y de que todos los otros grandes exportadores de camarón: India, Vietnam, Tailandia e Indonesia son vecinos de China.

Pero el lunes, China suspendió temporalmente la licencia de proveedor a las dos mayores exportadoras ecuatorianas de camarón, aduciendo haber detectado enfermedades en algún embarque.

El antecedente es que China es el mayor productor de camarón en el mundo, pero también el mayor en cantidad y exigente en calidad. El cultivo camaronero de China, sin embargo, no es todo de buena calidad y las enfermedades que se le atribuyen a los envíos ecuatorianos son endémicos en China. Por lo que no hace mucho sentido esa suspensión de licencia simultánea a ambas empresas, pretextando distintas enfermedades.

Obviamente, ya están sobre el tema el ministro de Comercio Exterior (que también es de Acuacultura) y el canciller. El problema debe solucionarse de inmediato, y ojalá no se constituya en barrera pararancelaria para el camarón ecuatoriano. El cierre, aunque sea parcial, del mercado chino, traería el derrumbe del precio internacional del camarón, con fortísimas pérdidas para las empresas nacionales y duro impacto a la economía nacional.

Una lección para el sector camaronero es que hay que redoblar esfuerzos para diversificarse e incrementar ventas a los llamados a ser los mejores mercados: EE. UU., la Unión Europea y Japón.

El problema del banano es la aparición del mal de Panamá raza 4 en América. Aterrizó en la Guajira colombiana. El Ministerio de Agricultura se cura en sano y adopta estrictas medidas de control para evitar que el hongo ingrese al país.

Es una guerra en la que hay que ganar tiempo: el hongo se propaga hasta por el aire, y tarde o temprano llegará. Cuando llegue, combatirlo, pues es posible convivir con él. Filipinas tiene décadas con raza 4, y se mantiene como nuestra escolta como segundo exportador mundial.

Habrá que aguantar hasta que se desarrolle una nueva variedad de banano resistente a la raza 4, pero que conserve el atractivo al consumidor del Cavendish.

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