|
Por: Fabián Loza Noboa
La ira presidencial no debe dirigirse al chivo expiatorio de la prensa, sino a esa tarea de diablos ociosos que hasta para malos son ineficientes.
¿Qué dice un periodista cuando ya no quiere polemizar, pero está obligado a decir la verdad? ¿Cuándo determinado personaje hace todos los méritos para ser criticado y no ser objeto de ningún crédito?
¿Qué puedo decir cuando se habla de combatir la impunidad y de tener las manos limpias y se consiguen autoridades de control del mismo partido y la misma parentela? ¿Cuándo esas autoridades de control están inermes ante lo que sucede y ya han permitido que vuelen dos de los más mencionados en el caso Duzac?
¿Qué puede decir un periodista cuando sale la asambleísta Silvia Salgado y sin que se le mueva un músculo de la cara niega la posibilidad de que el parlamento conozca, como es su derecho y obligación, acerca de caso Duzac, a pesar de las decenas de argumentos sobre préstamos vinculados a COFIEC? ¿Del pésimo manejo de la tarea de esa institución financiera con préstamos lo más raros que ya han ocasionado más de 12 millones de dólares, según documentos mostrados en la asamblea? ¿Qué anuncia sin ningún pudor que no serán citados, ni Pedro Delgado, ni Francisco Endara a pesar de estar en todos los pasajes de este azaroso asunto que clama por ser aclarado?
Debería ser un cobarde para aceptar esto como una verdad y por fortuna no lo soy.
La ira presidencial no debe dirigirse al chivo expiatorio de la prensa, sino a esa tarea de diablos ociosos que hasta para malos son ineficientes.
Recomendar este artículo... Solo los usuarios registrados pueden agregar sus comentarios. Por favor, ingrese con su usuario y clave , o regístrese.
Powered by AkoComment Tweaked Special Edition v.1.4.6 AkoComment © Copyright 2004 by Arthur Konze - www.mamboportal.com All right reserved
|