|
|
|
Este creciente y gran poder de la opinión pública, es la sumatoria de las opiniones individuales de quienes expresan sus criterios sobre los sucesos de la vida diaria del país... El poder de la opinión pública, tan criticado por el actual régimen y expresado a través de esa prensa libre que aún no está en manos del estado, como es el caso de los espacios de opinión de la radio y televisión o diarios que todavía quedan disponibles, y en los que valientemente exponen sus pensamientos las pocas personas que hoy en día se atreven a vencer sus temores ante las potenciales represalias por manifestar sus ideas y principios o valores patrios, cívicos, éticos y morales así como sus derechos, se estaría fortaleciendo tanto que estaría empezando a tener efecto sobre la correcta aplicación de justicia en el territorio ecuatoriano. Este creciente y gran poder de la opinión pública, es la sumatoria de las opiniones individuales de quienes expresan sus criterios sobre los sucesos de la vida diaria del país y que conforman el acontecer nacional, que se van sumando y acumulando en torno a un mismo tema o a varios de ellos interconectados entre si hasta generar una sólida y mayoritaria ‘opinión coincidente’, la misma que se vuelve imbatible e indiscutible y aplasta a cualquier minoría discrepante, que se ve obligada por la fuerza de la razón a respetar el criterio mayoritario de la población, como si fuese la votación unánime resultante de una auto convocada e invisible consulta popular. La ‘opinión pública’ jamás puede ni debe ser malinterpretada como la “Ley del Gadejo” (ganas de joder) con la que se pretendiere molestar a alguien en tales o cuales circunstancias, puesto que debe ser entendida por autoridades, funcionarios públicos, personas naturales o jurídicas como -la mejor y más sana crítica- al abuso de poderes y abuso de autoridad en el desempeño de cargos públicos, crítica ante la injusticia y la corrupción, ante el despilfarro y malversación de los dineros del estado, crítica ante la actitud delictiva y actos delincuenciales de cualquier persona, una crítica ante las incorrecciones y falta de principios éticos, cívicos y morales, etc. EL PODER DE LA OPINIÓN PUBLICA ha empezado a funcionar cuando vemos que la JUSTICIA, presionada ante la generalizada protesta ciudadana, finalmente ha actúa bien y se comprueba que en efecto, el fruto nacido de la niña de 12 años violada es hijo del padre del ministro, que ahora se ve obligado a asumir las responsabilidades civiles y penales que se trataba de eludir; y parecería que también habría empezado a funcionar en el seno de la asamblea legislativa en el caso Duzác y la desaparición de fondos públicos del crédito que irregularmente habría sido concedido por COFIEC y que involucraría a Germánico Maya, Pedro Delgado, Francisco Endara, Zoila Montalvo, un tal Abuñay y otros potenciales implicados que se conocerían más adelante. Es hora de que la opinión pública siga fortaleciéndose cada vez más y más, hasta lograr que la Contraloría General del Estado, la Fiscalía General del Estado y la ‘Función Judicial’ cumplan con sus obligaciones éticas y morales al desempeñar sus funciones, actuando con la rectitud e imparcialidad y celeridad necesarias para que la justicia realmente impere en el país, hoy tan lamentablemente inmerso en decenas de miles de injusticias, como es el caso de las víctimas de esa delincuencia que el estado se ve incapacitado de controlar adecuadamente y que deja tantas familias en la indefensión por la cantidad de asesinatos y gente que queda impedida de volver a trabajar para sostener a su familia producto de la violencia física y sicológica sufrida. Cada dólar que no ingresa a las arcas del estado o que se fuga de ellas producto de los errores de acción u omisión de funcionarios públicos o corrupción, negligencia, delincuencia, inacción, indiferencia etc. es un dólar menos en beneficio de todos y cada uno de los más de 14 millones de ecuatorianos… La justicia tiene que actuar con máxima eficiencia hasta lograr que le sean devueltos al estado los millones de dólares con que se perjudique a la población, basándose en el derecho de reposición, inclusive en los casos de mala o deficiente atención médica en los hospitales estatales, víctimas fatales de accidentes de tránsito por mala señalización o control y demás indemnizaciones que el estado también debería reconocer a víctimas de delincuencia. LA “OPINION PUBLICA” ES EL MEJOR “MECANISMO DE DEFENSA” A NUESTRA DISPOSICION Solo los usuarios registrados pueden agregar sus comentarios. Por favor, ingrese con su usuario y clave , o regístrese.
Powered by AkoComment Tweaked Special Edition v.1.4.6 |
||||
