|
Por Karen Hollihan
"Aquí se juntaron dos sedientos de fama beneficiándose el uno del otro, con ventaja para Correa"
El capítulo “asilo para Assange” llegó a una mesurada, o como dice El País, “tibia” resolución en la OEA por más que el Canciller Patiño la quiera catalogar de histórica. La tragicomedia no ha llegado a su fin y mientras más perdure mejor será para Correa quien sin el menor rubor o sentido del ridículo logró montar un circo digno de su ego. Un desliz provocador del canciller británico y un Garzón queriendo recobrar estrellato colocaron al conflicto en el centro de atención mundial.
Es una estrategia que no es nueva para el insultador de oficio ecuatoriano, y este show publicitario ha sido tan evidente para todos que si su intención fue la de lavarse la cara de su incansable curso de represión contra los medios, ha malgastado esfuerzos. Su bien ganada reputación de un absoluto violador de la libertad de prensa no tiene arreglo pues su credibilidad viene siendo pisoteada por el mismo, en el mismo grado que ha destruido a las instituciones democráticas de su país.
Aquí se juntaron dos sedientos de fama beneficiándose el uno del otro, con ventaja para Correa. Este asunto que ha durado más de dos meses fue cubierto por los medios de tal forma que le restó protagonismo a los partidos de oposición en meses electorales clave en el Ecuador. Las leyes ecuatorianas restringen considerablemente el discurso político en los 3 meses antes de las elecciones presidenciales lo cual significa que cada día que la saga Correa-Assange ocupa las primeras planas, le quita ese espacio a la discusión política y a los escándalos de trascendente envergadura que manchan al actual gobierno. Para solo mencionar el último de ellos, me refiero a la vergonzosa y descarada manipulación de firmas y afiliaciones de los partidos políticos y sus seguidores en el Consejo Nacional Electoral. Escándalo tan grande que ha terminado por corroer las últimas débiles bases de confianza que quedaban en el sistema político ecuatoriano. La violación ha sido mayor.
Quizás la prensa ecuatoriana debió haber sido más astuta y no caer en la trampa del “pan y circo”. Quizás debió no quitarle el espacio que tanto necesita el votante, el lector y ciudadano ecuatoriano para seguirse informando de lo que sucede en el país en lugar de distraerse con los saltimbanquis de payasos mediocres que si fueran serios no necesitaran de tanto circo para hacerse escuchar.
Quedamos invitados a los próximos y entretenedores capítulos, a menos que la prensa se enfoque en lo importante para el país: la vigilancia del estado de derecho.
Fuente: Elpolítico.com
Recomendar este artículo... Solo los usuarios registrados pueden agregar sus comentarios. Por favor, ingrese con su usuario y clave , o regístrese.
Powered by AkoComment Tweaked Special Edition v.1.4.6 AkoComment © Copyright 2004 by Arthur Konze - www.mamboportal.com All right reserved
|