|
|
|
¿Sabe un señor soldado, marino, aerotécnico cuando disparar su arma de fuego contra un delincuente? ¿Sabe que el arma es el último recurso y que existen otras medidas antes de llegar al arma letal? Algo que parece sencillo, pero en la realidad es muy complicado.
El Ministro del Interior anunció nuevamente que las Fuerzas Armadas saldrán a las calles para brindar protección a la ciudadanía en las principales ciudades del país conjuntamente con la Policía Civil Nacional. Esta medida ha sido tomada por más de 30 veces desde que volvimos a la Democracia en 1979 basados en estados de emergencia o excepción. Hoy las militares salen en base a una medida cautelar dictada por un juez que dispusó hace más de dos años la salida de FFAA para proteger a los ciudadanos ante la inseguridad existente por pedido del Sr. Serrano cuando era Ministro de Justicia. Muchos analistas civiles, ex militares, expertos nacionales y extranjeros han señalado que esta medida no tiene ningún efecto práctico, salvo que el mediático, es decir para calmar a los ciudadanos (as) que día a día son víctimas de la delincuencia común, bandas y crimen organizado que maneja: narcotráfico, tráfico de personas, lavado de dinero y tráfico de armas. Las Fuerzas Armadas de cualquier país están capacitadas para enfrentar un enemigo externo o interno (guerrilla) toda su preparación, capacitación, entrenamiento, manuales operativos, tácticos, armamento etc. están dirigidos hacia los conflictos armados internacionales o internos y su marco legal es el Derecho Internacional Humanitario que habla de un “Derecho a matar “, al combatiente enemigo mientras este no se rinda o este herido y no represente peligro real; existiendo el principio de Proporcionalidad como es lógico y no el uso progresivo de la fuerza. Por eso hemos señalado que ante las crecientes amenazas del siglo XXI como es el crimen organizado que busca socavar los cimientos del Estado; las Fuerzas Armadas pueden prestar su contingente, pero no con 8 soldados patrullando una calle que no tiene el menor sentido; sino de acuerdo a las competencias y características de cada una de sus Fuerzas: La Armada Nacional en el mar, enfrentando a los piratas que roban los motores a nuestros pescadores artesanales, capturando a las lanchas rápidas que salen con droga a los buques madres; descubriendo astilleros clandestinos donde se construyen mini sumergibles; interdicción de naves sospechosas, etc. Esa es una gran labor y muy efectiva para enfrentar el narcotráfico y sus delitos conexos. Pero la Marina no puede luchar contra este tipo de delito con submarinos, corbetas o fragatas misileras, sino con guardacostas, lanchas rápidas, inteligencia naval sobre crimen organizado y para todo esto no solo hay que comprar nuevo equipo sino crear Doctrina es decir desarrollar cursos de capacitación, manuales de operación para esta nueva forma de operar donde ya no se aplica el Derecho de la Guerra sino los Derechos Humanos y el uso progresivo de la fuerza y armas letales pero no cañones ni misiles sino armas de “ policía” y mantener una coordinación y trabajo conjunto con la Policía. Igualmente lo debería hacer la Fuerza Aérea con las pistas clandestinas, interdicción de aeronaves y la Fuerza Terrestre con decomiso de armas y retenes móviles para el tráfico de droga en las diferentes carreteras y pasos ilegales. ¿Sabe un señor soldado, marino, aerotécnico cuando disparar su arma de fuego contra un delincuente? ¿Sabe que el arma es el último recurso y que existen otras medidas antes de llegar al arma letal? Algo que parece sencillo, pero en la realidad es muy complicado. La función principal de fuerzas armadas continuara siendo la defensa externa del país, pero su segunda misión debe ser la de contribuir a la seguridad ciudadana hasta que la Policía Nacional que es la llamada a actuar en estos temas, verdaderamente sea restructurada por el Gobierno Nacional, y se dicte un decreto de “Discrecionalidad” para que el Estado se quede con los miles de policías honestos y sacrificados que tiene el país y los corruptos salgan de la Institución; contar con una verdadera policía “Científica” y no la policía judicial de ahora que deja mucho que desear. No hay semana en que los medios de comunicación no publiquen actos delictivos efectuados por algunos policías que se han salido del marco de la ley como ejemplo señalaremos algunos: policías participan en robo de plasmas de un contenedor, días después muere el cronista grafico que tomo las fotografías del conteiner asaltado, que coincidencia; agentes inculpados en robo de 900 quintales de arroz, policías secuestran y torturan a un ciudadano que según ellos podría saber donde esta una supuesta maleta que iba en la avioneta que se estrello hace pocas semanas que venia de México etc. Mientras se reinicie esta restructuraron de la Institución del orden, las Fuerzas Armadas pueden prestar un gran contingente para que el Ecuador no se contamine del narcotráfico y del crimen organizado; recordemos que fue el propio Ejército ecuatoriano el que dio la alerta sobre el tema y su posible desborde. Esperamos que las autoridades pertinentes reflexionen sobre la participación de las Fuerzas Armadas en la seguridad ciudadana que tiene como objetivo proteger a la comunidad, la propia vida de los señores militares, no los olvidamos que hace pocas semanas una patrulla integrada por un teniente y varios soldados torturaron y mataron a tres ciudadanos en Guayaquil y este terrible acto se descubrió gracias a un GPS colocado en el auto en que hacían el control militar, por eso es tan necesario contar con medidas de control y confianza y lo fundamental contar con una DOCTRINA EN LA SEGURIDAD CIUDADANA. Solo los usuarios registrados pueden agregar sus comentarios. Por favor, ingrese con su usuario y clave , o regístrese.
Powered by AkoComment Tweaked Special Edition v.1.4.6 |
||||
